ONG + INFANCIA + INTERNET

Generalmente damos por hecho que las ONGs crean su web y establecen sus estrategias de comunicación en función de un público adulto. Sin embargo, cada vez es más común que algunas de ellas, especialmente aquellas cuya razón de ser es la ayuda y asistencia a menores, se dirijan a un público infantil. Internet está posibilitando una “comunicación” hasta ahora prácticamente inexistente con un público infantil y joven, “generación e”, que ha nacido y domina las TIC y al entorno digital. A continuación pondré algunos ejemplos de plataformas y recursos que ciertas ONGs han puesto a disposición del sector más joven de la sociedad.

El Mundo de Dina es una página web creada por la ONG Save the Children Suecia en la que se intenta dar a conocer la Convención sobre los Derechos del Niño a niños de entre siete y trece años. Se trata de una página web, o “software multimedia interactivo” como Save the Children la califica, interactiva y atractiva, en la que el niño aprenderá cuáles son sus derechos básicos de una forma fácil y entretenida. Para ello se han creado “historietas” audiovisuales correspondientes cada artículo de la convención, un juego de memoria en el que asentar lo aprendido y un glosario de términos relacionados con la convención, el cual incluye conceptos como “abuso sexual”.  La página cuenta también con un apartado de información sobre el software para maestros, pues se motiva a que lo utilicen en el aula.

Por su parte, UNICEF ya hace unos años que puso en marcha la iniciativa Los dibujos animados en pro de los derechos de los niños (Cartoons for Child Rights) para difundir de una forma atractiva, sencilla y pedagógica lo mismo que El Mundo de Dina, los derechos que la Convención de los Derechos del Niños reconoce a los menores de edad. Se tratan de “anuncios” de unos 30 segundos de duración creados por estudios de dibujos animados de todas partes del mundo en los que no se incluyen palabras, sólo imágenes y música, pero sin renunciar por ello a una gran expresividad. Aunque se han emitido en medios de todos los países, adquieren ahora una nueva vida en internet. Este es un ejemplo de India que trata del derecho a la educación.

 

Además, desde hace poco esta iniciativa ha tomado un nuevo impulso en el territorio español gracias a los nuevos doce videos protagonizados por el popular dibujo animado Pocoyó, haciendo llegar los mensajes a una mayor parte de la población infantil.

 

Por último, me gustaría destacar otra propuesta muy interesante creada por la ONGD Fundació Pau i Solidadaridat País Valencià. Se trata de Interactuem a l’escola, una web en la que se incluyen todo tipo de recursos didácticos para “promover  la reflexión sobre el mundo desigual en el que vivimos y cómo emprender acciones que transformen esas desigualdades”, tanto entre los alumnos de primaria como de secundaria.  A pesar de estar realizada por una ONG menos conocida y poderosa, se trata de una web con un diseño bastante atractivo, sobre todo por su claridad y  usabilidad. Además cuenta con todo tipo de recursos multimedia (algunos descargables): videos, música, imágenes, textos, enlaces, incluso juegos.

Sin duda, todas estas iniciativas fueron concebidas con las mejores intenciones, pero ¿hasta que punto logran sus objetivos?  Por ejemplo, ¿cuántos niños encuentran estas webs por sus propios medios e iniciativa? Uno no se topa fácilmente con ellas si no sabe de su existencia.  Y aún suponiendo que lo hicieran ¿cuántos de ellos se quedarían por voluntad propia más de un par de minutos descubriendo lo que se les ofrece? No creo que muchos, porque seamos sinceros, si bien es cierto que los contenidos se presentan de forma más atractiva e interactiva de la habitual, son muy aburridas. El factor entretenimiento todavía no logra disfrazar o endulzar lo suficiente esa áurea pedagógica que repele tanto a los niños. Puede que en este sentido, los dibujos animados de UNICEF sean, a mi juicio, de los pocos que pueden resultar realmente interesantes, al menos a mi me resultan atractivos.

Así que, seguramente, esta clase de propuestas sirvan más para el ámbito docente. Ambas páginas web, así como otras del mismo estilo, pueden llegar a ser muy útiles como herramienta docentes en el aula, siendo el profesor el que oriente y dirija a los alumnos, haciendo más fácil, y en cierto modo entretenido, el aprendizaje de una serie de valores e informaciones muy importantes para todo ciudadano. En este sentido, Interactuem a l’escola reconoce más la importancia de la figura del docente, aunque en El Mundo de Dina también se incluye una guía para aquellos maestros que estén interesados.

En defnitiva, cada vez es más que recomendable apostar por internet y en general por el uso de las TIC a la hora de llegar a los públicos más jóvenes, que al fin y al cabo son nativos digitales. Y si hay ONGs que contribuyan a ello, siempre será de agradecer.

A. Aguilera

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Cultura de solidaridad

La pregunta que esta organización lleva formulándose desde hace un año apenas es: ¿qué podemos hacer por un mundo más justo? Alfonso Basco, director de culturadesolidaridad.org y Coordinador de Finanzas Solidarias de la ONGD Fondo Verde, opina que vivimos en una sociedad en la que se puede ser activista de casi todo con infinitas posibilidades de serlo, algunas muy eficaces y con gran poder de cambiar las cosas y otras en cambio, no tanto. Con este portal de internet, la posibilidad de hacer solidaridad es más accesible a todas las personas siendo un espacio abierto a la participación.

Esta joven ONGD nace con el objetivo de concienciar sobre las múltiples opciones que tenemos todo/as de ser personas solidarias y respetuosas con el Medio Ambiente. Poniendo como ejemplo la cita de Gandhi “La diferencia entre lo que hacemos y somos capaces de hacer resolvería la mayoría de los problemas del mundo”, tratan de demostrar que un mundo más justo y mejor, es posible y necesario. Insisten en que desde el llamado primer mundo, es posible acabar con la pobreza extrema y la inmensa mayoría de injusticias de nuestro mundo.

Actualmente, son ocho las personas involucradas en este proyecto distribuidos en distintos ámbitos de la solidaridad. Algunas de esas personas dirigen fundaciones, cooperativas, asociaciones… y cada uno/a aporta su experiencia en un ámbito solidario concreto. Estan localizados entre España, Perú y Ecuador.

Dentro de los espacios de las ONGs actuales, no sólo tratan de realizar proyectos solidarios o medioambientales como otras ONGD, sino que se ocupan de implementar al máximo el efecto multiplicador, dejando claro que la solidaridad es algo en lo que todos los sectores pueden y deben participar. Consideran la educación para el desarrollo clave para que la solidaridad se convierta en algo global, que no sólo concierne a las ONGD.

 Desarrollan su trabajo en varios frentes, los prioritarios consideran que son la educación, la sensibilización y la formación para el desarrollo adaptada a todo tipo de sectores. El poder del primer mundo como consumidores, votantes, creadores de opinión, ciberactivistas… es mucho mayor del que se imagina. La solidaridad se puede adaptar a todos los ámbitos de la vida cotidiana, y puede ser ejercida en todo momento. Por poner un ejemplo: las consecuencias de los hábitos de consumo en la sociedad actual, pueden ser enormemente solidarias o enormemente perjudiciales. Esta simple decisión diaria como consumidores/as, si se realiza apropiadamente y de manera colectiva, puede llegar a cambiar el mundo.

 El papel que juegan las nuevas tecnologías y la red es fundamental porque la Solidaridad 2.0 ya está aquí, está abierta a toda persona que quiera formar parte de ella, y puede llegar a ser el gran vehículo solidario del futuro. El ciberactivismo no es la clave para cambiar el mundo, pero sí uno de los grandes agentes del cambio necesario que necesita el mundo “al revés” en el que vivimos. “Cultura de solidaridad” es una plataforma virtual que realiza algunas actividades en terreno como ONG, es decir lo contrario a lo que ocurre en ONGs tradicionales. Para esta ONGD internet lo es todo, no sólo a través de la web sino también en las redes sociales, entablar convenios con otra ONG, asesorar gratuitamente a otros proyectos, etc. Por otro lado y gracias a que su actividad es principalmente on-line pueden estar en contacto permanente entre ellos mismos, aunque los miembros del equipo estén en diferentes lugares del mundo (ya que la mayoría son cooperantes o vinculados a proyectos de cooperación al desarrollo).

 Por tanto, usar Internet de la manera apropiada tiene grandes consecuencias, que hasta ahora no se conocían. Por poner otro ejemplo: una simple recogida de firmas a través de internet, puede salvar la vida de una mujer condenada a muerte (lapidación) a miles de kilómetros de distancia, como ya se ha demostrado en varias ocasiones.

Muchas veces se le deja la responsabilidad de las soluciones del mundo en manos de grandes empresas, políticos, grandes fortunas… Olvidando la importancia de nuestras pequeñas acciones cotidianas. Sin la participación del resto de la sociedad, este cambio no es posible. El movimiento constante de personas anónimas en busca de un mundo más justo y mejor, las pequeñas acciones, la participación de todos/as… es lo que hará cambiar este mundo.

Desde aquí agradecerle la colaboración a Alfonso Blasco quién vía online, nos ha atendido y ha respondido a nuestras preguntas aportándonos la mayor información y ayuda posible. Alfonso Blasco decidió cambiar su vida de bróker por otra dirigida a ser cooperante y ayudar a los demás hace ya diez años.

Almudena Escribá