Acoso en la red

El control o descontrol que ofreced Internet en la actualidad lleva a que se puedan dar situaciones de acoso en la red a menores. Es fundamental en esos momentos el papel de los padres o tutores del menor, tanto como para dar apoyo  como para denunciar la situación lo más rápido posible y en el momento en que exista algún pequeño indicio.

Cada día, la ONG Protégeles recibe una nueva denuncia de ciberbulling o acoso a menores en Internet. Para evitar estas situaciones, y enseñar a niños y padres cómo protegerse en la Red, Google ha lanzado su Centro de Seguridad Familiar, para el que contó con el asesoramiento de esta entidad junto con el de Unicef España, Save the Children, EU Kids On Line y Fundación Alia2.

En la presentación en Madrid, el presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas, ha relatado que le llegan “una media de 3000 denuncias mensuales sobre circunstancias amenazantes” como pornografía infantil, apología del racismo, promoción de la anorexia y la bulimia, ciberbulling, acoso sexual a menores (druming) o posesión de pornografía.

“Solo un 10 por ciento de estos casos llegan a ser investigados por la policía”, ha dicho, pues la mayoría se pueden solucionar en sus fases iniciales con la mediación de menores, padres y los propios colegios.

“Son los mismos menores quienes en su mayoría contactan con nosotros a través de nuestros perfiles en las redes sociales o del correo electrónico”, una vía que al principio permite el anonimato que los chicos requieren, ha explicado el presidente de Protégeles.

Sin embargo, “llega un momento en que necesitamos conocer su identidad y la de sus padres”, ha añadido Cánovas, para quien “la mediación de familias, profesores y el compromiso de la propia industria pueden evitar muchas situaciones de riesgo”.

De ahí la necesidad de iniciativas como el Centro de Seguridad Familiar de Google. La directora de Relaciones Institucionales de la compañía, Bárbara Navarro, ha recordado que “más del 58 por ciento de los jóvenes españoles entre 9 y 16 años dice acceder a Internet a diario”.

Por su parte, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, ha señalado que el portal agrupa todas las herramientas de seguridad desarrolladas por Google; enseña cómo configurar los filtros y los motores de búsqueda para evitar el acceso a contenidos nocivos y ofrece información sobre temas “poco conocidos” como la apología de la pederastia o de la anorexia, por ejemplo.


Además se puede acceder a él desde la página principal de Google, que muchos tienen como página de inicio, lo que “facilitará la búsqueda a los padres”, agregó.

Para el director de Alia2, Miguel Comín, “uno de los mayores problemas radica en el gap tecnológico entre generaciones”, por lo que es preciso formar a los padres para que pierdan el miedo a las nuevas tecnologías y realicen una mejor supervisión de sus hijos.

La directora ejecutiva de Unicef España, Paloma escudero, y la coordinadora de derechos de infancia de Save the Children, Liliana Orjuela, han reclamado a su vez “un nuevo marco jurídico que garantice la protección de los menores en las nuevas tecnologías, ya que existen muchas lagunas en este terreno.

Por último, todas las organizaciones y el Defensor del Menor han pedido al “nuevo gobierno entrante” incorporar al currículum escolar temas relacionados con la seguridad en Internet, la protección de su intimidad y el respeto hacia el otro.

Carmen Méndez

 

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ONG + INFANCIA + INTERNET

Generalmente damos por hecho que las ONGs crean su web y establecen sus estrategias de comunicación en función de un público adulto. Sin embargo, cada vez es más común que algunas de ellas, especialmente aquellas cuya razón de ser es la ayuda y asistencia a menores, se dirijan a un público infantil. Internet está posibilitando una “comunicación” hasta ahora prácticamente inexistente con un público infantil y joven, “generación e”, que ha nacido y domina las TIC y al entorno digital. A continuación pondré algunos ejemplos de plataformas y recursos que ciertas ONGs han puesto a disposición del sector más joven de la sociedad.

El Mundo de Dina es una página web creada por la ONG Save the Children Suecia en la que se intenta dar a conocer la Convención sobre los Derechos del Niño a niños de entre siete y trece años. Se trata de una página web, o “software multimedia interactivo” como Save the Children la califica, interactiva y atractiva, en la que el niño aprenderá cuáles son sus derechos básicos de una forma fácil y entretenida. Para ello se han creado “historietas” audiovisuales correspondientes cada artículo de la convención, un juego de memoria en el que asentar lo aprendido y un glosario de términos relacionados con la convención, el cual incluye conceptos como “abuso sexual”.  La página cuenta también con un apartado de información sobre el software para maestros, pues se motiva a que lo utilicen en el aula.

Por su parte, UNICEF ya hace unos años que puso en marcha la iniciativa Los dibujos animados en pro de los derechos de los niños (Cartoons for Child Rights) para difundir de una forma atractiva, sencilla y pedagógica lo mismo que El Mundo de Dina, los derechos que la Convención de los Derechos del Niños reconoce a los menores de edad. Se tratan de “anuncios” de unos 30 segundos de duración creados por estudios de dibujos animados de todas partes del mundo en los que no se incluyen palabras, sólo imágenes y música, pero sin renunciar por ello a una gran expresividad. Aunque se han emitido en medios de todos los países, adquieren ahora una nueva vida en internet. Este es un ejemplo de India que trata del derecho a la educación.

 

Además, desde hace poco esta iniciativa ha tomado un nuevo impulso en el territorio español gracias a los nuevos doce videos protagonizados por el popular dibujo animado Pocoyó, haciendo llegar los mensajes a una mayor parte de la población infantil.

 

Por último, me gustaría destacar otra propuesta muy interesante creada por la ONGD Fundació Pau i Solidadaridat País Valencià. Se trata de Interactuem a l’escola, una web en la que se incluyen todo tipo de recursos didácticos para “promover  la reflexión sobre el mundo desigual en el que vivimos y cómo emprender acciones que transformen esas desigualdades”, tanto entre los alumnos de primaria como de secundaria.  A pesar de estar realizada por una ONG menos conocida y poderosa, se trata de una web con un diseño bastante atractivo, sobre todo por su claridad y  usabilidad. Además cuenta con todo tipo de recursos multimedia (algunos descargables): videos, música, imágenes, textos, enlaces, incluso juegos.

Sin duda, todas estas iniciativas fueron concebidas con las mejores intenciones, pero ¿hasta que punto logran sus objetivos?  Por ejemplo, ¿cuántos niños encuentran estas webs por sus propios medios e iniciativa? Uno no se topa fácilmente con ellas si no sabe de su existencia.  Y aún suponiendo que lo hicieran ¿cuántos de ellos se quedarían por voluntad propia más de un par de minutos descubriendo lo que se les ofrece? No creo que muchos, porque seamos sinceros, si bien es cierto que los contenidos se presentan de forma más atractiva e interactiva de la habitual, son muy aburridas. El factor entretenimiento todavía no logra disfrazar o endulzar lo suficiente esa áurea pedagógica que repele tanto a los niños. Puede que en este sentido, los dibujos animados de UNICEF sean, a mi juicio, de los pocos que pueden resultar realmente interesantes, al menos a mi me resultan atractivos.

Así que, seguramente, esta clase de propuestas sirvan más para el ámbito docente. Ambas páginas web, así como otras del mismo estilo, pueden llegar a ser muy útiles como herramienta docentes en el aula, siendo el profesor el que oriente y dirija a los alumnos, haciendo más fácil, y en cierto modo entretenido, el aprendizaje de una serie de valores e informaciones muy importantes para todo ciudadano. En este sentido, Interactuem a l’escola reconoce más la importancia de la figura del docente, aunque en El Mundo de Dina también se incluye una guía para aquellos maestros que estén interesados.

En defnitiva, cada vez es más que recomendable apostar por internet y en general por el uso de las TIC a la hora de llegar a los públicos más jóvenes, que al fin y al cabo son nativos digitales. Y si hay ONGs que contribuyan a ello, siempre será de agradecer.

A. Aguilera