Ya es Navidad

Pues ya ha llegado la navidad, época de consumo por excelencia…si bueno, también de paz, amor y de unión familiar. Desde este blog me gustaría haceros una propuesta navideña y solidaria.

Siempre hace mucha ilusión recibir felicitaciones navideñas, a mi personalmente me encanta. También las mando y les personalizo con mucho entusiasmo, acordándome de las personas especiales a las que quiero y que quizás se encuentran demasiado lejos como para que les pueda dar un abrazo físico.

Este año en  vez de mandar tarjetas navideñas físicas las voy a mandar por mail, de esa forma por un lado no gasto papel y sobres, que al fin y al cabo se hacen talando árboles, y por otra voy a contribuir con la campaña de UNICEF “Regala Unicef”.

UNICEF tiene a nuestra disposición multitud de regalos que podemos adquirir en sus tiendas o por Internet, dentro de estas posibilidades se encuentran las E-cards. Estas son tarjetas animadas que podemos enviar por mail y que podemos personalizar también. El destinatario de la Ecard recibe un mail con la información del remitente y con un enlace a la animación.

Para felicitar con las Ecards solo hay que comprar un paquete de envío. Con estos paquetes podremos mandar cualquier personalización de nuestras tarjetas virtuales a los destinatarios que prefiramos. El sistema permite la realización de dichos envíos en diferentes momentos en el tiempo.

Comprando un lote determinado de envíos contribuimos con nuestro donativo a  la causa de la ONG.

Es una iniciativa que me ha gustado mucho al igual que las posibilidades que ofrecen las tarjetas personalizadas.

Luego por otro lado me gustaría comentar otra iniciativa realizada por Intermon Oxfan para la época Navideña, es un video de agradecimiento a todos sus socios, donantes y colaboradores. Es una campaña comunicativa diferente a la de otros años, pretende trasmitir un mensaje positivo a la sociedad, implicativo y esperanzador; tres testimonios de distintas nacionalidades agradecen la ayuda recibida para contribuir a hacer crecer el mundo en sus respectivas y particulares realidades. El video lo voy a poner aquí para que lo podáis ver, dura un minuto y medio creo y es conmovedor, llega muy a dentro su mensaje.

Video: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-gIAv7B_-dw

Ambas son campañas comunicativas y de desarrollo diferentes pero me han interesado y entusiasmado de la misma forma, me parecía interesante recogerlas aquí.

 Carmen Méndez

 

 

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¿Te apetece darle una vuelta al mundo?

A más de uno nos gustaría darle la vuelta al mundo, pero ni el tiempo ni el dinero suelen permitírnoslo. Intermón Oxfam lo sabe y por ello nos ofrece su propia forma de dar la vuelta al mundo, mucho más sencilla, barata y, sobre todo, solidaria.

La iniciativa se llama, como no, Dale la Vuelta Al Mundo (DVAM) y se trata de una web que busca, de diferentes maneras, la participación  ciudadana.  En ella el usuario registrado  puede participar proponiendo o informando de actividades solidarias, creando su propio blog, dejando comentarios en los blogs de otros, participando en concursos, firmando y apoyando distintas propuestas y denuncias, … A Intermón Oxfam le gusta denominarla más bien “punto de encuentro” de aquellos que están interesados en la cooperación internacional y quieran cambiar el mundo, o al menos “agitar el planeta”.

Y ¿cómo han conseguido que la gente se interese y participe? Convirtiendo el proyecto en un concurso en el que los participantes obtienen puntos según las contribuciones que vayan haciendo a la comunidad de DVAM. A estos puntos se les llama kilómetros solidarios, que son los que te permiten ir dando la vuelta al mundo. El usuario recibe más o menos kilómetros según el tipo de contribución que haya realizado, cuanto mayor sea la aportación y el esfuerzo, más obtendrá. De hecho existe una lista de equivalencias entre los tipos de acciones y los kilómetros correspondientes, es decir una gradación de las acciones. Por ejemplo,  ganar uno de los concursos que proponen son 3.000 km, mientras que dejar un comentario son 250Km. Ya hay quien ha conseguido más de 40.000 km, dando así al menos una vuelta al mundo .

El concurso lleva ya unos años en marcha, de hecho ahora mismo se está celebrando su cuarta etapa cuyo premio es un viaje a Perú para visitar los proyectos que Intermon Oxfam están realizando en dicho país. El ganador se elegirá por sorteo entre los 50 participantes que más kilómetros hayan recorrido. Sin embargo, uno de los principales requisitos de las bases del concurso es tener entre 18 y 25 años, a pesar de que cualquier persona de 18 años pueda registrarse y colaborar en la web. Es decir, cualquier persona puede colaborar, pero no cualquiera puede ganar. ¿Por qué? No lo sé, eso me pregunto yo. Es cierto que en la presentación de la iniciativa se habla de movilizar a los jóvenes, pero si el objetivo es intentar que la gente se conciencie y adopte una actitud solidaria ¿qué sentido tiene discriminar por edad?

Aunque puestos a encontrarle defectos, no sé qué es peor, si esta discriminación a la hora de participar en el concurso, o que un proyecto con tanto potencial se haya planteado como concurso. ¿Hasta qué punto es bueno fomentar la competitividad en esta clase de iniciativas solidarias? ¿No resulta algo contradictorio?  Y ya no sólo lo digo por la rivalidad, pues se puede argumentar que se trata de una competitividad sana, sino por el hecho de motivar a la gente a que realice “acciones solidarias” mediante incentivos. Y es que el usuario no sólo opta a ganar el viaje, sino que puede ganar multitud de distintos premios más pequeños en el resto de concursos propuestos en la web. Esa clásica forma de educar de “si te portas bien te doy un regalito”, aunque el regalo sea de comercio justo o sea simplemente una cantidad de kilómetros “digitales” que sumar a tu puntuación, ¿es la mejor?, ¿es necesaria?, ¿es acorde con los principios que defiende una ONG?

En cualquier caso, volviendo a lo que aquí nos interesa, hay que reconocer que han sabido sacar muy buen provecho a la web 2.0. En DVAM se juntan lo que otras ONGs proponen por separado: blogs, concursos vía internet, videos, recogida de firmas, …  concienciando así al internauta sobre temas solidarios, pero también motivando su colaboración por diversos medios. Gracias a esta poco común mezcla, DVAM supone una potente herramienta de interactividad y de colaboración grupal muy interesante.

Además, todo esto planteado dentro de una estética de la web muy atractiva (como de diario de viaje). El diseño es original, dinámico y todas las acciones e informaciones disponibles para el usuario han sido organizadas de forma sencilla e intuitiva. Además siempre hay música de alguna parte del mundo sonando, por lo general del país elegido cada mes.  De alguna forma, se logra hacer más entretenido su uso.

Con esta iniciativa se está potenciando, pues, una participación “virtual” que, justamente por ser vía internet y no requerir de una presencia física en un lugar y momento determinado, puede llegar a ser muy elevada. Si no fuera de este modo, mucho gente no colaboraría en acciones solidarias. Pero la gran “facilidad” de colaboración puede ser una trampa, ya que esta se debe, por lo general, al bajo compromiso que exige por parte del usuario, que para “colaborar” no tienen porqué involucrarse especialmente. Lo que pretendo decir es que esa supuesta colaboración que llevan a cabo los participantes se queda en muchos casos en el aire, no es productiva. Dejar comentarios, hacer entradas de blog, firmar electrónicamente propuestas, denunciar una situación,… por lo general sirven para concienciar a los usuarios, lo cual ya es mucho, pues una vez concienciado es más probable que actúe, pero ¿hasta qué punto hay una participación y colaboración directa a la hora de resolver los problemas que se denuncian? ¿Se refleja de alguna manera esta colaboración en la realidad en la que vivimos?

Cambiar, no va a cambiar el mundo, pero al menos permite informar, concienciar, involucrar y hacer participar a parte de la población en un grado mucho mayor al de antes de la utilización de estrategias de comunicación 2.0 por parte de las ONGs. Diría más, en mi opinión, en cuanto aprovechamiento de las herramientas de la web 2.0, Intermón Oxfam con DVAM ha ido un paso más allá que muchos de los proyectos y campañas de otras ONGs, aunque sin duda al proyecto le queda todavía potencial por explotar.

No sé que ha contado más, si la competición y el premio, la estética atractiva y el entorno web, o las ganas de colaborar, pero la cuestión es que parece tener éxito. Prueba de ello es que ya va por la cuarta etapa, y que en ella participan de momento más de 4.700 personas que han recorrido ya más de 15 millones de kilómetros, lo que supone ¡376 vueltas al mundo! Ya puedes ayudar a completar la vuelta 377 recorriendo tus propios kilómetros solidarios.

A. Aguilera

La contribución de Intermon Oxfam a la Tasa Robin Hood

Son muchas las ONGs y organizaciones  que defienden la necesidad de instaurar la muy debatida Tasa a las Transacciones Financiaras propuesta por algunos gobiernos y de destinar los fondos que con ella se recauden a combatir la pobreza, las desigualdades sociales y los efectos del cambio climático. Sin embargo, para lo que nos interesa en este blog, la ONG Intermon Oxfam destaca considerablemente entre las demás.

En su página web corporativa, Intermon Oxfam intenta sacar el máximo provecho a las herramientas de la web 2.0, ofreciendo toda clase de recursos destinados a reforzar su campaña en pro de la Tasa Robin Hood (como popularmente se conoce la propuesta), a la que muy acertadamente han denominado “Objetivo Robin Hood. Que no paguen los de siempre”. Por ejemplo, para dar a conocer la iniciativa tienen documentos descargables, así como bastantes videos, algunos muy interesantes.

 

Además, como no, disponen de una sala de prensa virtual  e informan de las últimas noticias relacionadas con los avances y obstáculos en el proceso de implantación de la tasa. También se motiva al ciudadano a seguir la campaña y contribuir con sus opiniones vía Facebook.

Sin embargo, además de estos ya habituales recursos y medios, Intermon Oxfam ofrece al que lo desee poder crear un video personalizado con su nombre y foto en apoyo a la tasa, para después compartirlo en sus redes sociales y contribuir así con su granito de arena a la causa. Nosotros ya tenemos el nuestro, puedes verlo pinchando aquí o en la foto. Y recuerda, si quieres, ¡tú también puedes tener el tuyo!

Otra forma de apoyar la iniciativa es contribuir con tu firma a la propuesta Robin Hood, que de momento ya ha conseguido más de 44.500 firmas. También se puede descargar e imprimir una hoja de firmas, que una vez llenada sea enviada a la organización. Además, han puesto a disposición del público folletos y pósters en distintos idiomas para distribuir y compartir, así como banners para ser colocados en tú página web.

Curioso y original es un video que lleva por título “juega y elige quién quieres que pague la crisis”. Es original, porque, siendo otro video de campaña más, aparenta ser un juego interactivo en el que cada ciudadano puede decidir quién quiere que pague la crisis económica. Está muy bien, pues como juego sería aburrido, lo lógico es que la mayoría seleccione entre las posibilidades que le ofrecen a los banqueros, pero en realidad es un falso juego que permite construir un video de campaña muy efectivo, cuyo mensaje se podría resumir en la genial frase de “¿te sientes engañado?”.

 

Aunque Intermon Oxfam ha puesto mucho interés, la campaña se queda pobre a la hora de lograr que la gente se implique y participe. Ahora bien, como fuente informativa es muy completa y se ha logrado plantear de una forma muy atractiva. De hecho, hasta hace poco tenían una “calculadora” que daba ejemplos de lo que se podría llegar a hacer con el dinero recaudado en un semana de aplicación de la tasa, en un año,…  y la verdad es que era sorprendente. Con un formato atractivo y, sobre todo simple, se conseguía una herramienta muy efectiva de sensibilización.

Animo a Intermon Oxfam a que siga desarrollando nuevas formas de sensibilización y participación. Y, por supuesto, os animo a todos vosotros a que conozcáis más sobre esta iniciativa y os suméis a ella.

A. Aguilera