Life. Nature. You make the connection

Cartel del concurso

“Life. Nature. You make the connection” (Vida. Naturaleza. Tú haces la conexión). Este es el lema lanzado por World Wildlife Fund (WWF) para su concurso internacional de cortos, con el que pretende que los participantes reflexionen sobre la relación de la naturaleza y el hombre.

Obviamente, este no es el primer concurso de producciones cinematográficas que propone una Organización No Gubernamental, pero sí uno de los primeros importantes que una ONG organiza aprovechando las herramientas que internet ofrece.

WWF se sirve del portal vimeo para que los que quieran participar suban y compartan sus videos. Ya no hay que mandar o entregar físicamente el corto en ninguna parte, ahora se hace virtualmente. Y no sólo supone una comodidad a la hora de participar, sino que permite ver los cortos de los demás concursantes e incluso, una vez registrado, se pueden dejar comentarios en ellos, así como acceder a foros en los que debatir y resolver dudas.

Es una adaptación a internet de los tradicionales concursos, pero que, a juzgar por el resultado, no parece haber sabido explotar los recursos de la Web 2.0. y puede que esta sea la razón por la que a penas haya tenido éxito.

A día de hoy, apenas se han subido 165 videos, lo que indica una participación relativamente baja, teniendo en cuenta que se trata de un concurso internacional, que han pasado casi tres meses desde su comienzo (27 de julio), que algunos concursantes han subido más de un corto, y que los hay también repetidos. Pero no es de extrañar, puesto que, para empezar, a penas se ha conseguido propagar que existe tal concurso. ¡Si ni siquiera lo publicitan desde la propia web de la organización! Gracias que en la web española se puede acceder a la información del concurso mediante uno de los menús, porque en la web internacional no hay ni rastro de él ni en la home, ni en los menús.

De hecho, el plazo de presentación límite, que en principio estaba establecido el pasado 9 de octubre, ha sido ampliado al 1 de noviembre y no parece tanto por una cuestión azarosa o de bondad, como por falta de cortos entre los que elegir un ganador. Y es que no sólo ha habido una baja participación, sino que muchos de los videos no se ajustan a los requisitos exigidos, ya sea porque no tratan el tema propuesto (o lo hacen superficialmente), no han sido subtitulados en inglés, superan la duración máxima permitida, …

[vimeo http://vimeo.com/25443959]

 

Pero independientemente del resultado de participación, resulta más importante preguntarse si con esta iniciativa se logra una mayor horizontalidad en las relaciones y comunicación entre ONG y ciudadadanía. Se propugna que internet, y las TIC en general, están transformando las relaciones sociales, permitiendo acabar con las tradicionales comunicaciones verticales y unidireccionales entre emisor y receptor. Sin duda, las TIC lo permiten, pero ¿ser hace? Las ONGs, por su naturaleza, deberían ser las primeras en apropiarse de esta nueva forma de entender su relación con la sociedad. Lo cierto es que muchas aseguran hacerlo, sin embargo, esto no es tan evidente en la práctica, bien porque no saben, bien porque en realidad no lo desean tanto.

En el caso concreto que estamos tratando en esta entrada ¿existe una verdadera horizontalidad y democratización? Aquí, sin duda, habría mucho que debatir, puede que lo más acertado sea decir que se ha quedado a medias. Un buen ejemplo de ello es el hecho de que uno de los ganadores lo elige los usuarios de vimeo, pero el otro un jurado de WWF. Es decir, se mantiene la jerarquía con el jurado, pero se intenta democratizar con el voto y elección de los usuarios (lo cual tampoco es muy democrático, pues excluye a gran parte de la población). Parece que se tiene todavía miedo a que la gente decida, ellos ponen el dinero y no se quieren arriesgar. ¿Pero qué más da cuál sea el resultado si han promovido los valores que deben? Al fin y al cabo, el objetivo de WWF con este concurso debería ser que el público reflexione, se conciencie, denuncie, actúe.

Por otra parte, habría que ver cuánto realmente, a la hora de juzgar, va a pesar la calidad del corto en cuanto a aspectos técnicos se refiere, pues puede convertirse en un criterio discriminatorio, ya que no todo el mundo tiene igual acceso a las tecnologías de mayor calidad. Lo importante debe ser el contenido, lo que se intenta transmitir. Desgraciadamente, es común que tanto el público común como el jurado tiendan a dejarse llevar por estos aspectos más de lo que les gustaría reconocer. En cualquier caso, hay que reconocer que el medio facilita mucho la participación, prácticamente cualquier persona puede grabar un video, subirlo y participar, independientemente de que luego guste más o menos. De hecho se pueden encontrar cortos “extremadamente” caseros.

[vimeo http://vimeo.com/27939677]

 

En definitiva, es posible que el concurso de cortos de WWF no responda todavía a las altas expectativas que se tiene del uso de internet como propulsor de una mayor participación social, horizontalización de las relaciones y democratización; no obstante, aunque pegas se le puedan encontrar muchas, no hay que quitarle mérito, pues sigue teniendo aspectos positivos.

Puede que lo más interesante de esta concurso, y que es justamente lo que el uso de una plataforma como vimeo permite, sea el poder ver lo que los demás han hecho, cómo ven el mundo, qué denuncian,… Es decir, el poder que toma el resultado del concurso en su conjunto, la creación de una obra colectiva, una obra social que puede ser contemplada por la misma sociedad y que permite propagar un mensaje colectivo.

A. Aguilera